Finalidad
Los Ministros nos hemos reunido en Singapur los
días 9 a 13 de diciembre de 1996 para la primera
reunión bienal ordinaria de la OMC a nivel
ministerial, según lo estipulado en el artículo
IV del Acuerdo por el que se establece la
Organización Mundial del Comercio, con el fin de
consolidar aún más la OMC como foro de
negociación, de constante liberalización del
comercio en un sistema basado en normas y de
examen y evaluación multilaterales de las
políticas comerciales y en particular para:
evaluar la aplicación de los compromisos
que hemos contraído en virtud de los
Acuerdos y decisiones de la OMC;
pasar revista a las negociaciones en
curso y al programa de trabajo;
examinar la evolución del comercio
mundial; y
hacer frente a los desafíos de una
economía mundial en evolución.
Comercio y crecimiento económico
Durante casi 50 años los Miembros han tratado de
cumplir, primero en el GATT y ahora en la OMC,
los objetivos recogidos en el preámbulo del
Acuerdo sobre la OMC de conducir nuestras
relaciones comerciales con miras a elevar los
niveles de vida en todo el mundo. El incremento
del comercio mundial facilitado por la
liberalización de éste en el sistema basado en
normas ha creado en muchos países más puestos
de trabajo y mejor pagados. Los logros de la OMC
en sus dos primeros años son testimonio de
nuestro deseo de trabajar juntos para aprovechar
al máximo las posibilidades que ofrece el
sistema multilateral de promover el crecimiento y
desarrollo sostenibles contribuyendo al mismo
tiempo a un clima más estable y seguro en las
relaciones internacionales.
Integración de
las economías; oportunidades y desafíos
Creemos que el alcance y el ritmo del cambio en
la economía internacional, incluido el
crecimiento del comercio de servicios y de la
inversión directa, y la creciente integración
de las economías ofrecen unas posibilidades sin
precedentes de mayor crecimiento, creación de
puestos de trabajo y desarrollo. Esta evolución
exige que las economías y las sociedades se
reajusten. Asimismo, comporta desafíos al
sistema de comercio. Nos comprometemos a hacer
frente a esos desafíos.
Normas
fundamentales del trabajo
Renovamos nuestro compromiso de respetar las
normas fundamentales del trabajo
internacionalmente reconocidas. La Organización
Internacional del Trabajo (OIT) es el órgano
competente para establecer esas normas y ocuparse
de ellas, y afirmamos nuestro apoyo a su labor de
promoción de las mismas. Consideramos que el
crecimiento y el desarrollo económicos
impulsados por el incremento del comercio y la
mayor liberalización comercial contribuirán a
la promoción de esas normas. Rechazamos la
utilización de las normas del trabajo con fines
proteccionistas y convenimos en que no debe
cuestionarse en absoluto la ventaja comparativa
de los países, en particular de los países en
desarrollo de bajos salarios. A este respecto,
tomamos nota de que las Secretarías de la OMC y
la OIT proseguirán su actual colaboración.
Marginación
Nos comprometemos a abordar el problema de la
marginación de los países menos adelantados y
el riesgo de caer en ella que corren ciertos
países en desarrollo. Asimismo seguiremos
trabajando para conseguir una mayor coherencia en
la formulación de la política económica en el
plano internacional y una mejor coordinación
entre la OMC y otros organismos para la
prestación de asistencia técnica.
Función
de la OMC
En prosecución del objetivo del crecimiento y
desarrollo sostenibles para el bien común,
contemplamos un mundo en el que el comercio fluya
libremente. Para este fin renovamos nuestro
compromiso para con:
un sistema basado en normas justo,
equitativo y más abierto;
la liberalización y supresión
progresivas de los obstáculos
arancelarios y no arancelarios al
comercio de mercancías;
la liberalización progresiva del
comercio de servicios;
el rechazo de todas las formas de
proteccionismo;
la supresión del trato discriminatorio
en las relaciones comerciales
internacionales;
la integración de los países en
desarrollo, los países menos adelantados
y las economías en transición en el
sistema multilateral; y
el máximo nivel posible de
transparencia.
Acuerdos regionales
Observamos que en las relaciones comerciales de
los Miembros de la OMC influyen cada vez más los
acuerdos comerciales regionales, cuyo número,
alcance y cobertura han aumentado en gran medida.
Esas iniciativas pueden promover una mayor
liberalización y podrán ayudar a las economías
menos adelantadas, en desarrollo y en transición
a integrarse en el sistema de comercio
internacional. En este contexto señalamos la
importancia de los actuales acuerdos regionales
en que participan los países en desarrollo y los
países menos adelantados. En vista de la
expansión y la amplitud de los acuerdos
regionales, es importante analizar si es preciso
aclarar más el sistema de derechos y
obligaciones de la OMC en relación con los
acuerdos comerciales regionales. Reafirmamos la
primacía del sistema de comercio multilateral,
que incluye un marco para el desarrollo de los
acuerdos comerciales regionales, y renovamos
nuestro compromiso de asegurar que los acuerdos
comerciales regionales sean complementarios de
aquél y compatibles con sus normas. A este
respecto, celebramos el establecimiento y
aprobamos la labor del nuevo Comité de Acuerdos
Comerciales Regionales. Seguiremos llevando
adelante la liberalización progresiva en la OMC
según el compromiso que hemos aceptado en el
Acuerdo sobre la OMC y en las Decisiones
adoptadas en Marrakech y al hacerlo facilitaremos
procesos de liberalización del comercio mundial
y regional que se apoyen mutuamente.
Adhesiones
Es importante que los 28 candidatos que negocian
actualmente su adhesión contribuyan a completar
ese proceso mediante la aceptación de las normas
de la OMC y mediante la oferta de compromisos
significativos de acceso a sus mercados.
Trabajaremos para integrar con prontitud a estos
candidatos al sistema de la OMC.
Solución
de diferencias
El Entendimiento sobre Solución de Diferencias
(ESD) ofrece, para resolver los litigios entre
los Miembros, un medio único en los acuerdos
internacionales. Consideramos que el
funcionamiento imparcial y transparente del ESD
es de importancia fundamental para asegurar la
solución de las diferencias comerciales y para
favorecer la aplicación y el funcionamiento de
los Acuerdos de la OMC. El Entendimiento, al
establecer procedimientos previsibles, que
incluyen la posibilidad de apelar las decisiones
de los grupos especiales ante un Órgano de
Apelación y disposiciones sobre la aplicación
de las recomendaciones, ha mejorado los medios al
alcance de los Miembros para resolver sus
diferencias. Estimamos que el ESD ha funcionado
eficazmente durante sus dos primeros años de
vigencia. También tomamos nota de la función
que han cumplido varios órganos de la OMC al
contribuir a evitar diferencias. Reafirmamos
nuestra determinación de acatar las normas y
procedimientos del ESD y de los demás Acuerdos
de la OMC en el desarrollo de nuestras relaciones
comerciales y en la solución de las diferencias.
Confiamos en que una experiencia más prolongada
con el ESD, incluida la aplicación de las
recomendaciones de los grupos especiales y del
Órgano de Apelación, mejorará aún más la
eficacia y la credibilidad del sistema de
solución de diferencias.
Aplicación
Atribuimos gran prioridad a la aplicación plena
y efectiva del Acuerdo sobre la OMC de manera
compatible con el objetivo de la liberalización
del comercio. Hasta ahora la aplicación ha sido
en general satisfactoria, si bien algunos
Miembros han expresado su descontento con ciertos
aspectos. Es claro que se precisa un mayor
esfuerzo a este respecto, como señalan los
órganos competentes de la OMC en sus informes.
El cumplimiento de los compromisos específicos
consignados por los Miembros en sus listas en
relación con el acceso a los mercados para los
productos industriales y con el comercio de
servicios parece desarrollarse sin tropiezos. En
cuanto al acceso a los mercados para los
productos industriales, la vigilancia del
cumplimiento mejoraría si se dispusiera
oportunamente de los datos comerciales y
arancelarios. También se han realizado progresos
en la tarea de hacer avanzar el programa de
reforma de la agricultura de la OMC, inclusive en
la aplicación de las concesiones acordadas en
materia de acceso a los mercados y de los
compromisos relativos a las subvenciones internas
y las subvenciones a la exportación.
Notificaciones
y legislación
El cumplimiento de las prescripciones en materia
de notificación no ha sido plenamente
satisfactorio. Dado que el sistema de la OMC se
basa en la vigilancia recíproca como medio de
evaluar la aplicación, los Miembros que no hayan
presentado notificaciones oportunamente o
aquellos cuyas notificaciones sean incompletas
deberán redoblar sus esfuerzos. Al mismo tiempo,
los órganos competentes deberán adoptar medidas
adecuadas para promover el cumplimiento cabal y a
la vez examinar propuestas prácticas de
simplificación del proceso de notificación.
En los casos en que es necesaria legislación
para aplicar las normas de la OMC, los Miembros
son conscientes de sus obligaciones de completar
sin más demoras el proceso legislativo interno.
Se insta a los Miembros que tienen derecho a
períodos de transición a que adopten las
medidas que consideren necesarias para asegurar
el oportuno cumplimiento de sus obligaciones
cuando éstas entren en vigor. Cada Miembro
deberá examinar cuidadosamente toda su
legislación, programas y medidas vigentes o
proyectados para asegurarse de su plena
compatibilidad con las obligaciones que impone la
OMC y deberá considerar cuidadosamente las
cuestiones que en el examen por los órganos
competentes de la Organización se planteen
acerca de la compatibilidad de la legislación,
programas y medidas con la OMC e introducir los
cambios adecuados cuando sea necesario.
Países
en desarrollo
La integración de los países en desarrollo en
el sistema de comercio multilateral es importante
para su desarrollo económico y para la
expansión del comercio mundial. A este respecto
recordamos que el Acuerdo sobre la OMC contiene
disposiciones que prevén un trato diferenciado y
más favorable para los países en desarrollo,
con inclusión de una especial atención a la
situación particular de los países menos
adelantados. Reconocemos el hecho de que los
países en desarrollo Miembros han asumido
compromisos nuevos y significativos, tanto
sustantivos como de procedimiento, y reconocemos
la diversidad y la complejidad de los esfuerzos
que despliegan para cumplirlos. Para ayudarles en
esos esfuerzos, incluidos los que hacen en
relación con los requisitos de notificación y
legislación, mejoraremos la disponibilidad de
asistencia técnica en el marco de las
directrices convenidas. También hemos aceptado
recomendaciones relativas a la Decisión que
adoptamos en Marrakech acerca de los posibles
efectos negativos del programa de reforma de la
agricultura en los países menos adelantados y en
los países en desarrollo importadores netos de
productos alimenticios.
Países menos
adelantados
Siguen preocupándonos los problemas de los
países menos adelantados, y hemos acordado:
un Plan de Acción, que incluye la
adopción con carácter autónomo de
medidas positivas como, por ejemplo, el
acceso libre de derechos, encaminado a
mejorar la capacidad general de estos
países para responder a las
oportunidades que ofrece el sistema de
comercio;
procurar imprimir al Plan de Acción un
contenido operativo, por ejemplo,
mediante la mejora de las condiciones
para la inversión y la concesión de
condiciones de acceso al mercado
previsibles y favorables para los
productos de los países menos
adelantados, favorecer la expansión y
diversificación de sus exportaciones a
los mercados de todos los países
desarrollados y, en el caso de los
países en desarrollo correspondientes,
en el contexto del Sistema Global de
Preferencias Comerciales; y
organizar lo antes posible en 1997 una
reunión con la UNCTAD y el Centro de
Comercio Internacional, con la
participación de organismos de ayuda,
instituciones financieras multilaterales
y países menos adelantados, destinada a
fomentar un planteamiento integrado de la
asistencia a estos países para potenciar
sus oportunidades comerciales.
Textiles y vestido
Confirmamos que nos hemos comprometido a una
plena y fiel aplicación de las disposiciones del
Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido (ATV).
Destacamos la importancia de la integración,
prevista en el ATV, de los productos textiles en
el GATT de 1994 en el marco de sus normas y
disciplinas reforzadas, porque es de relevancia
para el conjunto del sistema de comercio no
discriminatorio y basado en normas y porque
contribuye al aumento de los ingresos de los
países en desarrollo por exportaciones.
Consideramos que la aplicación de este Acuerdo
es importante para conseguir una efectiva
transición al GATT de 1994 mediante una
integración de carácter progresivo. El recurso
a medidas de salvaguardia al amparo de las
disposiciones del ATV deberá hacerse con la
mayor moderación posible. Tomamos nota de las
preocupaciones existentes por el recurso a otras
medidas que distorsionan el comercio y por la
elusión. Reiteramos la importancia que tiene
aplicar plenamente las disposiciones del ATV
relativas a los pequeños abastecedores, los
nuevos exportadores y los países menos
adelantados Miembros y las que se refieren a los
Miembros exportadores que son productores de
algodón. Reconocemos la importancia de los
productos de lana para algunos países en
desarrollo Miembros. Reafirmamos que como parte
del proceso de integración y en relación con
los compromisos específicos aceptados por los
Miembros a raíz de la Ronda Uruguay, todos los
Miembros deben adoptar las medidas que sean
necesarias para respetar las normas y disciplinas
del GATT de 1994 al objeto de conseguir un mejor
acceso a los mercados para los productos textiles
y de vestido. Convenimos en que, habida cuenta de
su carácter cuasijudicial, el Órgano de
Supervisión de los Textiles (OST) deberá
conseguir la transparencia al establecer el
fundamento de sus conclusiones y recomendaciones.
Esperamos que el OST llegue a conclusiones y haga
recomendaciones siempre que lo requiera el
Acuerdo. Hacemos hincapié en la responsabilidad
que corresponde al Consejo del Comercio de
Mercancías de supervisar, de conformidad con lo
dispuesto en el párrafo 5 del artículo IV del
Acuerdo sobre la OMC y en el artículo 8 del ATV,
el funcionamiento de este Acuerdo, cuya
aplicación supervisa el OST.
Comercio y
medio ambiente
El Comité de Comercio y Medio Ambiente ha hecho
una contribución importante al cumplimiento de
su programa de trabajo. El Comité viene
examinando y mantendrá en examen, entre otras
cosas, el alcance de los aspectos complementarios
entre la liberalización del comercio, el
desarrollo económico y la protección del medio
ambiente. La plena aplicación de los Acuerdos de
la OMC será una contribución importante a la
consecución de los objetivos del desarrollo
sostenible. La labor del Comité ha puesto de
relieve la importancia de la coordinación de
políticas a nivel nacional en la esfera del
comercio y el medio ambiente. A este respecto, ha
enriquecido los trabajos del Comité la
participación de expertos tanto ambientalistas
como comerciales de los gobiernos Miembros, y
sería de desear que esos expertos continuaran
participando en las deliberaciones del Comité.
La amplitud y la complejidad de las cuestiones
abarcadas por el programa de trabajo del Comité
muestran que es necesario realizar nuevos
trabajos en todos los puntos de su orden del
día, según figuran en su informe. Tenemos el
propósito de actuar sobre la base de la labor
realizada hasta ahora; encomendamos, por tanto,
al Comité que lleve a cabo sus trabajos,
rindiendo informe al Consejo General, en el marco
de su mandato actual.
Negociaciones sobre
servicios
Se ha constatado que el cumplimiento de los
objetivos acordados en Marrakech para las
negociaciones sobre el mejoramiento del acceso a
los mercados para los servicios -servicios
financieros, movimiento de personas físicas,
servicios de transporte marítimo y
telecomunicaciones básicas- ha sido difícil.
Los resultados han sido inferiores a las
expectativas. En tres sectores ha sido necesario
prolongar las negociaciones más allá de los
plazos inicialmente establecidos. Estamos
decididos a conseguir, en la continuación de las
negociaciones y en las que está previsto se
inicien a más tardar el 1. de enero del año
2000, niveles progresivamente más elevados de
liberalización de los servicios sobre la base de
ventajas mutuas y con la adecuada flexibilidad
para los distintos países en desarrollo
Miembros, según lo estipulado en el Acuerdo. En
este contexto, esperamos acuerdos NMF plenos
basados en compromisos mejorados sobre acceso a
los mercados y en el trato nacional. En
consecuencia:
llevaremos a buen término las
negociaciones sobre telecomunicaciones
básicas en febrero de 1997; y
reanudaremos las negociaciones sobre
servicios financieros en abril de 1997
con objeto de conseguir compromisos
significativamente mejorados sobre acceso
a los mercados, con una participación
mayor y en el marco temporal convenido.
Teniendo presentes estos mismos objetivos
amplios, esperamos también llevar a buen
término las negociaciones sobre servicios de
transporte marítimo en la próxima ronda de
negociaciones sobre la liberalización de los
servicios.
En lo referente a los servicios profesionales,
tenderemos a concluir la labor sobre el sector de
la contabilidad para finales de 1997 y seguiremos
desarrollando disciplinas y directrices
multilaterales. A este respecto alentamos a la
FIC, la CNIC y la OICU a que finalicen normas
internacionales en el sector de la contabilidad.
En cuanto a las normas del AGCS, realizaremos los
trabajos necesarios para terminar las
negociaciones sobre salvaguardias a finales de
1997. También tomamos nota de que se precisarán
más trabajos analíticos sobre las medidas de
salvaguardia urgentes, la contratación pública
de servicios y las subvenciones.
Acuerdo sobre tecnología de la
información
Productos farmacéuticos
Tomando nota de que varios Miembros han llegado a
un acuerdo acerca de una Declaración sobre el
Comercio de Productos de Tecnología de la
Información, celebramos la iniciativa de varios
Miembros de la OMC y otros Estados o territorios
aduaneros distintos en proceso de adhesión a la
OMC, que han convenido en suprimir sobre una base
NMF los aranceles en el comercio de productos de
tecnología de la información, al igual que la
inclusión por varios Miembros de más de 400
productos adicionales en sus listas de productos
farmacéuticos exentos de derechos arancelarios.
Programa
de trabajo y programa incorporado
Teniendo presente que un aspecto
importante de las actividades de la OMC es la
supervisión constante de la aplicación de
diversos acuerdos, un examen y actualización
periódicos de su Programa de Trabajo es clave
para que la OMC pueda cumplir sus objetivos. En
este contexto aprobamos los informes de los
diferentes órganos de la OMC. Una parte
importante del Programa de Trabajo se origina en
el Acuerdo sobre la OMC y en las decisiones
adoptadas en Marrakech. Como parte de esos
Acuerdos y decisiones, convinimos en varias
disposiciones que requieren futuras negociaciones
sobre la agricultura, los servicios y algunos
ADPIC, o exámenes y otros trabajos en relación
con las medidas antidumping, la valoración en
aduana, el Entendimiento sobre Solución de
Diferencias, las licencias de importación, la
inspección previa a la expedición, las normas
de origen, las medidas sanitarias y
fitosanitarias, las salvaguardias, las
subvenciones y medidas compensatorias, los
obstáculos técnicos al comercio, los textiles y
el vestido, el Mecanismo de Examen de las
Políticas Comerciales, los aspectos de los
derechos de propiedad intelectual relacionados
con el comercio y las medidas en materia de
inversiones relacionadas con el comercio. Estamos
de acuerdo con un proceso de análisis e
intercambio de información, cuando lo prevean
las conclusiones y recomendaciones de los
órganos competentes de la OMC, sobre las
cuestiones del programa incorporado, que permita
a los Miembros comprender mejor las cuestiones de
que se trate e identificar sus intereses antes de
iniciar las negociaciones y exámenes acordados.
Acordamos que:
los marcos temporales establecidos en los
Acuerdos se respetarán en cada caso;
los trabajos realizados no prejuzgarán
el alcance de las futuras negociaciones
cuando tales negociaciones sean precisas;
y
los trabajos realizados no prejuzgarán
la naturaleza de la actividad acordada
(es decir, negociación o examen).
Inversión y competencia
Teniendo en cuenta las
disposiciones existentes de la OMC sobre
cuestiones relacionadas con la inversión
y la política de competencia y el
programa incorporado relativo a esas
materias, inclusive en el marco del
Acuerdo sobre las MIC, y en la
inteligencia de que la labor que se
emprenda no prejuzgará la iniciación de
negociaciones en el futuro, acordamos
asimismo:
establecer un grupo de trabajo encargado
de examinar la relación entre comercio e
inversión; y
establecer un grupo de trabajo encargado
de estudiar las cuestiones que planteen
los Miembros acerca de la interacción
entre comercio y política de
competencia, incluidas las prácticas
anticompetitivas, con vistas a
identificar cualesquiera áreas que
puedan merecer ulterior atención en el
marco de la OMC.
Cada uno de esos
grupos aprovechará la labor del otro en
caso necesario y aprovechará además,
sin que esto vaya en desmedro de ella, la
labor realizada en la UNCTAD y otros
foros intergubernamentales apropiados. En
lo que concierne a la UNCTAD, celebramos
la labor en curso prevista en la
Declaración de Midrand y la
contribución que puede hacer a la
comprensión de las cuestiones. En lo que
respecta a la conducción de la labor de
los grupos de trabajo, alentamos a la
cooperación con las organizaciones antes
citadas para hacer el mejor uso posible
de los recursos disponibles y asegurar
que se tome plenamente en consideración
la dimensión del desarrollo. El Consejo
General mantendrá bajo examen la labor
de uno y otro grupo y decidirá al cabo
de dos años cómo habrá de proseguir
ésta en uno y otro caso. Queda
claramente entendido que, de haberla,
cualquier futura negociación en materia
de disciplinas multilaterales aplicables
a estos sectores sólo podrá tener lugar
tras la adopción por los Miembros de la
OMC de una decisión explícita por
consenso acerca de esas negociaciones.
Transparencia de la contratación
pública
Acordamos además:
establecer un grupo de trabajo encargado
de realizar un estudio sobre la
transparencia de las prácticas de
contratación pública, que tenga en
cuenta las políticas nacionales, y,
sobre la base de ese estudio, elaborar
elementos para su inclusión en un
acuerdo apropiado; y
encomendar al Consejo del Comercio de
Mercancías la realización de trabajos
exploratorios y analíticos sobre la
simplificación de los procedimientos que
rigen el comercio, aprovechando los
trabajos de otras organizaciones
internacionales pertinentes, con objeto
de evaluar si procede establecer normas
de la OMC en esta materia.
Facilitación
del comercio
A los efectos de la organización de los
trabajos a que se hace referencia en los
párrafos 20 y 21, se atenderá
cuidadosamente a reducir al mínimo la
carga que recaiga en las delegaciones,
sobre todo las que disponen de menos
recursos, y a coordinar las reuniones con
las de los órganos pertinentes de la
UNCTAD. El programa de cooperación
técnica de la Secretaría estará a
disposición de los países en desarrollo
Miembros, y en especial de los menos
adelantados de entre ellos, para
facilitar su participación en estos
trabajos.
Quincuagésimo
aniversario
Teniendo presente que el quincuagésimo
aniversario del sistema multilateral de
comercio se cumplirá a comienzos de
1998, encomendamos al Consejo General que
considere la mejor manera de conmemorar
este histórico acontecimiento.
Por último, expresamos nuestro más
profundo agradecimiento al Excmo. Sr. Yeo
Cheow Tong, Presidente de la Conferencia
Ministerial, por su contribución
personal al éxito de esta Conferencia
Ministerial. Deseamos expresar asimismo
nuestra sincera gratitud al Primer
Ministro Goh Chok Tong, a los miembros de
su Gobierno y al pueblo de Singapur por
la cálida hospitalidad que nos han
dispensado y la excelente organización
de que hemos todos disfrutado. El hecho
de que esta primera Conferencia
Ministerial de la OMC haya tenido lugar
en Singapur es una muestra más del
compromiso de Singapur para con un
sistema de comercio mundial abierto.